Tíjola vivirá el próximo domingo 10 de mayo de 2026 uno de los acontecimientos más emblemáticos de su calendario: la festividad de la Virgen de Fátima, reconocida oficialmente como Fiesta de Interés Turístico de Andalucía desde el 5 de septiembre de 2023 por la Junta de Andalucía.
La programación arrancará el sábado 9 de mayo con una gran verbena popular, una cita previa pensada para vecinos y visitantes que deseen disfrutar de una noche festiva marcada por la música, el baile y el ambiente de convivencia.
El domingo 10 de mayo llegará el día grande. Desde primeras horas, las calles de la localidad se transformarán en un espectáculo visual gracias a las tradicionales alfombras de serrín tintado, elaboradas con esmero por los propios vecinos. Este trabajo colectivo convierte el recorrido de la procesión en un auténtico tapiz multicolor que cada año atrae a numerosos visitantes.
En el marco de la celebración, se desarrollará también el XVI Concurso de Fotografía “Colores de Fátima”, una iniciativa que invita a capturar la esencia de esta fiesta singular, con premios de hasta 150 euros.
Una tradición con más de siete décadas de historia
Los orígenes de esta festividad se remontan al 26 de julio de 1948, cuando la imagen de la Virgen de Fátima llegó por primera vez a Tíjola durante su peregrinación por la diócesis almeriense. Aquel recibimiento multitudinario marcó el inicio de una profunda devoción que se consolidó en los años posteriores.
Fue en 1951 cuando comenzó a celebrarse de manera oficial esta festividad, fijándose en el domingo anterior al 13 de mayo. Desde entonces, la tradición ha crecido progresivamente, pasando de ser una celebración modesta a convertirse en uno de los eventos más representativos del municipio.
Devoción, cultura y participación vecinal
La jornada del domingo combina actos religiosos y elementos culturales profundamente arraigados. Tras la misa en la ermita de San Cayetano, la imagen inicia su recorrido procesional por distintos puntos del municipio, acompañada por la banda de música y una multitud de fieles.
El itinerario se convierte en un escenario único al aire libre, donde las calles se engalanan con serrín de colores, flores, altares y decoraciones tradicionales que reflejan la implicación colectiva del pueblo. A ello se suman los sonidos de cohetes y tracas, así como los aromas tradicionales que evocan esta celebración.
La festividad de la Virgen de Fátima constituye, en definitiva, una manifestación de identidad local en la que confluyen tradición, religiosidad y participación ciudadana. Un evento que, año tras año, refuerza el patrimonio cultural de Tíjola y consolida su atractivo como destino turístico en la provincia de Almería.














