El parón navideño no frenó al Byspania Tíjola. Al contrario. El conjunto tijoleño regresó a la competición con el pulso firme y el hambre intacta para imponerse al Melilla Ciudad del Deporte Enrique Soler por 87-82, en un partido vibrante disputado en un pabellón municipal de Tíjola que volvió a empujar como en las grandes tardes.
Desde el primer cuarto, los de David Almacellas dejaron claro que querían volver a lo grande. Intensidad, ritmo alto y una defensa sólida permitieron al Byspania llevar la iniciativa durante buena parte del encuentro. El control fue claro en los tres primeros cuartos, donde los locales construyeron una ventaja que parecía definitiva, aunque el baloncesto guardaba aún emociones fuertes.
Control, carácter y temple en los momentos decisivos
Melilla no bajó los brazos y apretó el marcador en la recta final, elevando la tensión en la grada. Cada posesión pesaba, cada canasta se celebraba como un pequeño triunfo. Pero el Byspania supo gestionar los momentos calientes, mantuvo la sangre fría y cerró el partido con carácter y personalidad.
La victoria tuvo muchos nombres propios. W. Hassan lideró la anotación con 19 puntos, mientras que C. Belemene firmó un partido completo con 16 tantos. N. Korol aportó energía y puntos clave desde la rotación con 15, y la dirección de Luis Rueda fue fundamental para sostener al equipo cuando más quemaba el balón.
La mirada ya puesta en el gran duelo ante el líder
Precisamente Rueda ponía voz a la satisfacción del vestuario tras el encuentro: «Después del parón nunca es fácil volver a competir, y menos ante un equipo joven y con tanto ritmo como Melilla. Supimos controlar el partido y aguantar cuando tocaba sufrir».
Este triunfo refuerza al Byspania Tíjola en la tercera posición del grupo D-A y alimenta la ilusión de un equipo que no quiere dejar de mirar hacia arriba. El próximo sábado 17 llega una cita marcada en rojo: visita al líder, Jaén Paraíso Interior FS, en un duelo de titanes que puede marcar el devenir de la temporada. Una victoria permitiría a los de Tíjola situarse a solo un punto del liderato.
El Byspania ha vuelto. Y lo ha hecho con ambición, carácter y el convencimiento de que este equipo aún tiene mucho que decir.














