El Byspania ha dejado claro que el parón navideño le ha sentado de maravilla. Al conjunto del tijoleño le han sentado bien las vacaciones, muestra de ello es la vuelta de un triunfo sólido el pasado fin de semana ante el JAÉN PARAÍSO INTERIOR – SKA Logistik CB Andújar, un rival que ocupa la parte baja de la clasificación.
Con esta victoria, el conjunto almeriense se mantiene firme en la zona alta de la tabla con un balance de 11 partidos ganados y solo 3 derrotas, consolidando su candidatura a seguir escalando posiciones. Por delante aparecen Damex CB Algeciras (12 PG) y Jaén Paraíso Interior (13 PG), pero el calendario aún deja margen para que los de Tíjola puedan recortar distancias en las próximas jornadas.
Los de Tíjola parecen haber olvidado definitivamente las tres derrotas consecutivas que encendieron las alarmas semanas atrás, una racha negativa que se inició con el inesperado tropiezo ante el CB Almería Ecoculture. Desde entonces, el equipo ha recuperado sensaciones y competitividad.
En el apartado individual, Domenech fue el gran protagonista ofensivo del encuentro con 19 puntos, destacando además su acierto desde la línea de tres con un notable 50% (3 de 6). También brilló Zuluaga, que aportó 14 tantos, mientras que Koyanouba y Cubero superaron la decena de puntos, evidenciando el buen reparto ofensivo del equipo.
El conjunto local no se lo puso fácil a los tijoleños. El partido fue muy igualado, con un primer cuarto favorable al CB Andújar, un segundo dominado por el Byspania y alternancias constantes en el tercer y último periodo. Vivero, con 17 puntos, fue el máximo anotador del cuadro jienense.
Próxima cita: vuelta a casa con aviso
La competición no se detiene y el Byspania regresará a su feudo el sábado 24 de enero a las 19:30 horas, donde recibirá al CB La Zubia. El conjunto granadino ocupa actualmente la parte baja del grupo D-A, con un balance de 4 victorias y 10 derrotas, lo que sobre el papel podría augurar un partido asequible.
Sin embargo, desde el cuerpo técnico tijoleño se insiste en la prudencia. El baloncesto no entiende de confianzas y cualquier despiste puede pagarse caro. El objetivo está claro: mantener la dinámica positiva, hacerse fuerte en casa y seguir soñando con cotas mayores en la clasificación.













