El verano no ha frenado la maquinaria de Byspania Tíjola. Mientras la competición descansa, los despachos del club ya trabajan intensamente con un objetivo claro: construir un equipo capaz de volver a pelear por todo en una temporada que se presenta especialmente ilusionante en Tercera FEB.
Después de firmar un curso sobresaliente, en el que el conjunto tijoleño logró clasificarse para los Play Offs de ascenso que daban acceso a la Fase Final por una plaza en Segunda FEB, el club ya mueve ficha para consolidar un proyecto que ha ganado peso competitivo dentro de la categoría.
La prioridad de la dirección deportiva pasa por asegurar la continuidad del bloque que tantas alegrías dio durante la pasada campaña. Sobre la mesa aparecen nombres propios de enorme importancia como Luis Rueda, Eloy Domenech y Cedric Belemene, jugadores fundamentales en el rendimiento del equipo y cuya continuidad supondría un importante paso adelante para mantener la competitividad del proyecto.
Pero en Tíjola no quieren quedarse ahí. Paralelamente, el club continúa atento al mercado con el objetivo de incorporar refuerzos que permitan dar un salto de calidad y elevar todavía más el potencial competitivo de una plantilla que ya ha demostrado estar preparada para competir con los mejores.
Además, el escenario deportivo en el Grupo D ha cambiado notablemente tras los ascensos a Segunda FEB de proyectos tan potentes como UDEA Algeciras, BCB Badajoz y Jaén Futsal, movimientos que han alterado el equilibrio competitivo de la categoría y abren un nuevo panorama para la próxima campaña.
Con estos antecedentes, Byspania Tíjola parte como uno de los grandes favoritos de la Conferencia A, tanto por los méritos deportivos logrados el pasado curso como por la solidez de un proyecto que sigue creciendo temporada tras temporada. Eso sí, la competencia no será sencilla. La posible llegada de TorreBasket, desde Torre del Mar, con un proyecto deportivo de gran ambición, promete aumentar todavía más el nivel de exigencia.
La ilusión vuelve a instalarse en el Valle del Almanzora. En Tíjola ya se trabaja con ambición y un objetivo claro: volver a competir entre los mejores y seguir soñando con cotas mayores.














